| Elemento | |
|---|---|
27CoCobalto58.93319552
8 15 2 |
|
| Propiedades básicas | |
|---|---|
| Número atómico | 27 |
| Peso atómico | 58.9331955 amu |
| Familia de elementos | Los metales de transición |
| Período | 4 |
| Grupo | 2 |
| Bloquear | s-block |
| año de descubrimiento | 1735 |
| Distribución de isótopos |
|---|
59Co 100% |
| Propiedades físicas | |
|---|---|
| Densidad | 8.86 g/cm3 (STP) |
H (H) 8.988E-5 Meitnerio (Mt) 28 | |
| Fusión | 1495 °C |
Helio (He) -272.2 Carbón (C) 3675 | |
| Ebullición | 2870 °C |
Helio (He) -268.9 Tungsteno (W) 5927 | |
| Propiedades químicas | |
|---|---|
| Estados de oxidación (menos común) | +2, +3 (-3, -1, 0, +1, +4, +5) |
| Potencial de primera ionización | 7.881 eV |
Cesio (Cs) 3.894 Helio (He) 24.587 | |
| Afinidad electrónica | 0.662 eV |
Nobelio (No) -2.33 Cl (Cl) 3.612725 | |
| Electronegatividad | 1.88 |
Cesio (Cs) 0.79 F (F) 3.98 | |
| radio atómico | |
|---|---|
| Radio covalente | 1.11 Å |
H (H) 0.32 Francio (Fr) 2.6 | |
| Radio metálico | 1.25 Å |
Berilio (Be) 1.12 Cesio (Cs) 2.65 | |
| Compuestos | ||
|---|---|---|
| Fórmula | Nombre | Estado de oxidación |
| CoSO4 | Sulfato de cobalto (II) | +2 |
| CoCl2 | Cloruro de cobalto (II) | +2 |
| CoO | Óxido de cobalto (II) | +2 |
| CoCO3 | Carbonato de cobalto (II) | +2 |
| CoBr2 | Bromuro de cobalto (II) | +2 |
| CoS | Sulfuro de cobalto (II) | +2 |
| Co(NO3)3 | Nitrato de cobalto (III) | +3 |
| Co(OH)3 | Hidróxido de cobalto (III) | +3 |
| Co2O3 | Óxido de cobalto (III) | +3 |
| CoCl3 | Cloruro de cobalto (III) | +3 |
| CoF3 | Fluoruro de cobalto (III) | +3 |
| Cs2CoF6 | Hexafluorocobaltato(IV) de cesio | +4 |
| Propiedades electrónicas | |
|---|---|
| Electrones por capa | 2, 8, 15, 2 |
| Configuración electrónica | [Ar] 3d7 |
|
Modelo atómico de Bohr
| |
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Diagrama de caja orbital
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| electrones de valencia | 9 |
| Estructura de puntos de Lewis |
|
| Visualización orbital | |
|---|---|
|
| |
| Electrones | - |
| Reacciones |
|---|
| CO + O2 = CO2 |
Cobalto (Co): Elemento de la Tabla Periódica
Resumen
El cobalto constituye un metal de transición ferromagnético con número atómico 27, exhibiendo un peso atómico estándar de 58,933194 ± 0,000003 u. El elemento demuestra química característica del bloque d con estados de oxidación predominantes de +2 y +3, mientras muestra propiedades magnéticas excepcionales incluyendo una temperatura de Curie de 1115 °C y momento magnético de 1,6–1,7 magnetones de Bohr por átomo. El cobalto manifiesta dos formas cristalográficas duales compuestas por estructuras hexagonales compactas y cúbicas centradas en las caras, con transición ocurriendo aproximadamente a 450 °C. Su relevancia industrial se centra en aplicaciones de baterías de litio-ión, producción de superaleaciones y fabricación de imanes permanentes. El elemento ocurre naturalmente como un único isótopo estable, ⁵⁹Co, mientras que el radioisótopo artificial ⁶⁰Co proporciona aplicaciones esenciales en radioterapia médica y procesos industriales de esterilización.
Introducción
El cobalto ocupa la posición 27 en la tabla periódica, clasificado dentro de la primera serie de transición junto a los elementos vecinos hierro y níquel. La configuración electrónica [Ar] 3d⁷ 4s² establece su comportamiento químico característico, con orbitales d parcialmente llenos que confieren propiedades típicas de metales de transición incluyendo estados de oxidación variables, compuestos coloreados y actividad catalítica excepcional. Su descubrimiento por el químico sueco Georg Brandt alrededor de 1735 marcó la primera aislación de un nuevo elemento metálico desde la antigüedad, emergiendo de investigaciones sistemáticas de minerales problemáticos que los mineros medievales denominaban "minerales de kobold" debido a sus emisiones tóxicas de arsénico durante las operaciones de fundición.
La producción contemporánea de cobalto excede las 300.000 toneladas anuales, con la República del Congo acaparando más del 80% de la producción global. Su importancia estratégica ha intensificado con la expansión de los mercados de baterías de litio-ión, mientras aplicaciones tradicionales en superaleaciones, imanes permanentes y sistemas catalíticos mantienen relevancia industrial sustancial. Su ocurrencia natural permanece limitada a formas combinadas químicamente dentro de minerales sulfurosos y arseniuros, excepto para trazas en aleaciones de hierro meteorítico.
Propiedades Físicas y Estructura Atómica
Parámetros Atómicos Fundamentales
El cobalto posee número atómico 27, correspondiente a 27 protones en el núcleo y número equivalente de electrones en el átomo neutro. La configuración electrónica [Ar] 3d⁷ 4s² refleja el patrón característico de llenado del bloque d, con siete electrones ocupando la subcapa 3d según la regla de Hund. El radio atómico mide aproximadamente 125 pm para el elemento metálico, mientras los radios iónicos varían según estado de oxidación y ambiente de coordinación: Co²⁺ exhibe radio de 0,65 Å en coordinación octaédrica, mientras Co³⁺ muestra radio significativamente menor de 0,545 Å debido a la carga nuclear incrementada.
La carga nuclear efectiva aumenta progresivamente a través de la primera serie de transición, con el cobalto experimentando atracción nuclear aumentada comparado con elementos precedentes debido al escaso apantallamiento por electrones d. El radio covalente mide 126 pm, posicionado entre hierro (124 pm) y níquel (124 pm), demostrando el efecto de contracción característico de las series de metales de transición. El radio de Van der Waals se extiende a 192 pm, reflejando la distribución espacial de la densidad electrónica más externa.
Características Físicas Macroscópicas
El cobalto metálico exhibe apariencia lustrosa gris-azulada con gravedad específica de 8,9 g/cm³, posicionándolo entre los metales de transición densos. El elemento cristaliza en dos formas alotrópicas distintas: estructura hexagonal compacta estable bajo 450 °C y estructura cúbica centrada en las caras predominante a temperaturas elevadas. Las diferencias energéticas entre estos polimorfos permanecen mínimas, resultando en intercrecimiento aleatorio y fallas de apilamiento dentro de muestras metálicas.
Las propiedades ferromagnéticas manifiestan por debajo de la temperatura de Curie de 1115 °C (1388 K), con momento magnético de 1,6–1,7 magnetones de Bohr por átomo. La permeabilidad relativa alcanza dos tercios del valor observado para el hierro, estableciendo al cobalto como material ferromagnético moderadamente fuerte. Sus propiedades mecánicas incluyen dureza y resistencia al desgaste excepcionales, atributos que fundamentan sus extensas aplicaciones en aceros para herramientas y aleaciones para rodamientos.
Propiedades Químicas y Reactividad
Estructura Electrónica y Comportamiento de Enlace
La configuración d⁷ del cobalto genera comportamiento químico distintivo caracterizado por estados de oxidación accesibles desde -3 hasta +5, aunque +2 y +3 predominan en compuestos comunes. Los complejos de cobalto(II) típicamente adoptan geometrías octaédricas o tetraédricas, con los primeros exhibiendo coloración rosada característica en solución acuosa como el complejo hexaaqua [Co(H₂O)₆]²⁺. La coordinación tetraédrica produce especies intensamente azules como [CoCl₄]²⁻, demostrando la profunda influencia de los efectos del campo de ligandos sobre transiciones electrónicas y propiedades espectroscópicas.
La química del cobalto(III) se centra en complejos octaédricos cinéticamente inertes, con configuración d⁶ de bajo espín que confiere extraordinaria estabilidad sustitucional. Las energías de estabilización del campo cristalino favorecen arreglos de bajo espín en ambientes de campo fuerte, mientras ligandos de campo débil promueven configuraciones de alto espín con paramagnetismo incrementado. La formación de enlaces involucra participación extensiva de orbitales d, generando carácter covalente que excede modelos puramente iónicos, particularmente en derivados organometálicos y compuestos de coordinación con ligandos aceptores de π.
Propiedades Electroquímicas y Termodinámicas
Los valores de electronegatividad abarcan 1,88 (escala Pauling) hasta 1,84 (escala Allred-Rochow), reflejando capacidad moderada de atracción electrónica posicionada entre hierro y níquel. Las energías sucesivas de ionización demuestran la dificultad creciente de eliminación de electrones: la primera energía de ionización mide 7,881 eV, la segunda energía de ionización alcanza 17,084 eV y la tercera energía de ionización escala a 33,50 eV. El incremento sustancial entre segunda y tercera energías de ionización refleja la mayor estabilidad del estado de oxidación Co²⁺ relativo a Co³⁺ en ambientes iónicos simples.
El potencial de reducción estándar para el par Co³⁺/Co²⁺ registra +1,92 V, indicando la poderosa capacidad oxidante de las especies de cobalto(III) en solución acuosa. Este alto potencial explica la relativa inestabilidad de sales simples de cobalto(III) en agua, con reducción espontánea ocurriendo a menos que estabilización cinética mediante coordinación prevenga transferencia electrónica fácil. La afinidad electrónica mide aproximadamente 63,7 kJ/mol, reflejando tendencia modesta de captura electrónica comparada con elementos del grupo principal.
Compuestos Químicos y Formación de Complejos
Compuestos Binarios y Ternarios
El cobalto forma una extensa serie de óxidos binarios que muestran propiedades estructurales y magnéticas diversas. El óxido de cobalto(II) (CoO) cristaliza en la estructura de sal gema con ordenamiento antiferromagnético por debajo de 291 K (temperatura de Néel). La oxidación a 600-700 °C produce el óxido de cobalto(II,III) (Co₃O₄), caracterizado por estructura normal de espinela conteniendo sitios Co²⁺ tetraédricos y Co³⁺ octaédricos. Este óxido de valencia mixta exhibe comportamiento antiferromagnético por debajo de 40 K, análogo a la magnetita pero con temperatura de Néel significativamente reducida.
La química de haluros abarca todos los halógenos comunes con dependencia del estado de oxidación. El fluoruro de cobalto(II) (CoF₂) muestra coloración rosada y estructura rutilo, mientras el fluoruro de cobalto(III) (CoF₃) se forma mediante reacción directa con flúor a 520 K. La química de cloruros demuestra variaciones marcadas de color: el CoCl₂ anhidro aparece azul, mientras que el hexahidrato CoCl₂·6H₂O exhibe coloración rosada debido a coordinación octaédrica acuosa. La estabilidad termodinámica generalmente disminuye con incremento del número atómico del halógeno, reflejando reducción de energías reticulares y aumento del carácter covalente.
Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos
Los complejos de coordinación del cobalto abarcan números de coordinación desde 4 hasta 8, con geometría octaédrica predominando para ambos estados de oxidación. Los complejos de cobalto(II) demuestran significativa sensibilidad al campo de ligandos, transitando entre configuraciones de alto y bajo espín dependiendo de la fuerza del ligando. Especies tetraédricas como [CoCl₄]²⁻ invariablemente adoptan arreglos de alto espín, produciendo intensa coloración azul mediante transiciones electrónicas d-d en la región visible.
La química de coordinación del cobalto(III) enfatiza la inercia cinética originada por grandes energías de estabilización del campo cristalino en ambientes octaédricos. Complejos clásicos tipo Werner incluyendo [Co(NH₃)₆]³⁺ y [Co(en)₃]³⁺ demuestran extraordinaria estabilidad sustitucional, requiriendo condiciones severas para intercambio de ligandos. La química organometálica se centra en derivados carbonilos, particularmente el octacarbonilo de dicobalto [Co₂(CO)₈], que actúa tanto como precursor sintético como catalizador industrial para reacciones de carbonilación.
Ocurrencia Natural y Análisis Isotópico
Distribución Geoquímica y Abundancia
El cobalto ocupa el lugar 32 en abundancia elemental en la corteza terrestre, con concentración promedio de 25 partes por millón en masa. Su comportamiento geoquímico sigue tendencias sidersfilas y calcófilas, concentrándose en depósitos sulfurosos y fases de aleaciones hierro-níquel. Asociaciones minerales primarias incluyen cobaltita (CoAsS), esquiterudita (CoAs₃) y eritrita (Co₃(AsO₄)₂·8H₂O), con minerales secundarios formándose mediante meteorización y procesos de oxidación.
Los procesos hidrotermales generan la mayoría de depósitos de cobalto viables económicamente, particularmente dentro de sistemas de cobre-cobalto hospedados en sedimentos de la Franja Cuprífera Central de África. Depósitos sulfurosos magmáticos, ejemplificados por complejos Sudbury y Norilsk, constituyen fuentes adicionales mediante operaciones de extracción de níquel-cobre. El agua marina contiene aproximadamente 0,6 partes por billón de cobalto, mientras los nódulos de manganeso en alta mar acumulan cobalto mediante mecanismos de adsorción, representando recursos potenciales futuros.
Propiedades Nucleares y Composición Isotópica
El cobalto natural consiste enteramente del isótopo estable ⁵⁹Co, representando 100% de abundancia isotópica con número cuántico de espín nuclear I = 7/2. Esta propiedad permite detección mediante espectroscopía de resonancia magnética nuclear, proporcionando utilidad analítica para estudios de química de coordinación. El momento magnético nuclear mide +4,627 magnetones nucleares, facilitando aplicaciones de RMN en caracterización de compuestos organometálicos y de coordinación.
Radioisótopos artificiales abarcan números másicos desde 50 hasta 73, con el cobalto-60 poseyendo importancia comercial primordial. ⁶⁰Co exhibe vida media de 5,2714 años, sufriendo decaimiento beta al ⁶⁰Ni estable con emisión simultánea de rayos gamma característicos a energías de 1,17 y 1,33 MeV. Su producción ocurre mediante activación neutrónica de ⁵⁹Co en reactores nucleares, generando actividades específicas cercanas a 1000 Ci/g para aplicaciones médicas e industriales. Isótopos adicionales incluyen ⁵⁷Co (vida media 271,8 días), utilizado en investigaciones por espectroscopía Mössbauer de compuestos ferrosos.
Producción Industrial y Aplicaciones Tecnológicas
Métodos de Extracción y Purificación
La producción primaria de cobalto ocurre predominantemente como subproducto de operaciones de extracción de cobre y níquel, con minerales especializados constituyendo fuentes menores. Los procesos pirometalúrgicos inician con concentración de sulfuros mediante técnicas de flotación, seguidos por tostación para eliminar azufre y arsénico. La fusión a alta temperatura produce mata conteniendo cobalto, cobre y níquel, requiriendo separación subsiguiente mediante disolución selectiva y protocolos de precipitación.
El refinamiento hidrometalúrgico emplea lixiviación con ácido sulfúrico para solubilizar el cobalto, seguida por extracción con solventes usando reactivos orgánicos especializados como ácido bis(2-etilhexil)fosfórico. La electroobtención proporciona purificación final, depositando cobalto metálico con pureza superior al 99,8% en cátodos de cobre bajo densidad de corriente y composición electrolítica controladas. Métodos alternativos de reducción utilizan gas hidrógeno o monóxido de carbono a temperaturas elevadas, produciendo polvo de cobalto adecuado para aplicaciones de metalurgia de polvos.
Aplicaciones Tecnológicas y Perspectivas Futuras
La tecnología de baterías de litio-ión representa la aplicación más importante actualmente, con cátodos de óxido de cobalto y litio (LiCoO₂) que posibilitan sistemas de almacenamiento de alta densidad energética. La evolución de la química de baterías hacia formulaciones de níquel-manganeso-cobalto (NMC) ha reducido progresivamente el contenido de cobalto desde 33% en composiciones NMC 111 hasta 10% en variantes avanzadas NMC 811, impulsado por objetivos de costo y seguridad en la cadena de suministro.
Aplicaciones en superaleaciones explotan la estabilidad térmica y resistencia a la corrosión del cobalto en motores de turbinas de gas, componentes aeroespaciales y maquinaria industrial operando bajo condiciones extremas. Aleaciones Stellite, conteniendo 35-65% de cobalto con adiciones de cromo y tungsteno, proporcionan resistencia al desgaste excepcional para herramientas de corte y superficies de rodamientos. La tecnología de imanes permanentes utiliza composiciones de samario-cobalto (SmCo₅ y Sm₂Co₁₇) que ofrecen estabilidad térmica superior comparada con alternativas de neodimio-hierro-boro, aunque con costos materiales más elevados.
Aplicaciones catalíticas abarcan procesos de refinación petrolera, particularmente reacciones de hidrodesulfuración eliminando compuestos sulfurados de fracciones de crudo. Catalizadores de cobalto-molibdeno facilitan estas transformaciones mediante efectos sinérgicos entre ambos metales, posibilitando operación eficiente bajo condiciones industriales. Tecnologías emergentes incluyen síntesis Fischer-Tropsch para producción de combustibles sintéticos y catalizadores de división de agua para generación de hidrógeno, posicionando al cobalto como esencial para sistemas energéticos sostenibles.
Desarrollo Histórico y Descubrimiento
El descubrimiento del cobalto por Georg Brandt representa un momento crucial en la metalurgia del siglo XVIII, marcando la primera aislación de un nuevo elemento metálico desde que civilizaciones antiguas identificaron los metales clásicos. Trabajando en la Casa de Moneda de Suecia, Brandt investigó sistemáticamente minerales problemáticos que producían pigmentos azules pero no contenían metales reconocibles. Estos materiales, denominados "minerales de kobold" por mineros alemanes en referencia a espíritus mineros traviesos creídos responsables de su comportamiento problemático, producían vapores de arsénico tóxicos durante operaciones convencionales de fundición.
El enfoque metódico de Brandt involucró análisis químico de muestras minerales de las minas de Modums en Noruega, donde se extraían pigmentos azules para aplicaciones cerámicas. A través de experimentos cuidadosos de reducción realizados alrededor de 1735, aisló una nueva sustancia metálica exhibiendo propiedades magnéticas y reactividad química distintiva. Su clasificación inicial como "semimetal" reflejaba la comprensión contemporánea de categorías metálicas, aunque investigaciones posteriores confirmaron su estatus como metal verdadero con propiedades únicas que lo distinguieron de hierro y níquel.
El desarrollo de metalurgia del cobalto progresó mediante avances de la revolución industrial en pirometalurgia y química analítica. Desarrollos del siglo XIX incluyeron el reconocimiento del rol del cobalto en la vitamina B₁₂ y establecimiento de métodos de producción comercial. La comprensión moderna abarca principios de estructura electrónica, teoría magnética y química de coordinación que explican su versátil comportamiento químico y aplicaciones tecnológicas.
Conclusión
El cobalto ocupa posición distintiva entre los metales de transición mediante combinación de propiedades magnéticas, versatilidad química y significancia tecnológica. Su configuración electrónica d⁷ genera estados de oxidación y geometrías de coordinación accesibles que subyacen aplicaciones diversas desde cátodos de baterías hasta sistemas catalíticos. Desarrollos futuros probablemente enfaticen métodos de extracción sostenibles, tecnologías de baterías con reducción de cobalto y aplicaciones catalíticas expandidas en sistemas energéticos renovables. Las fronteras de investigación incluyen catalizadores de átomo individual, materiales magnéticos cuánticos y aleaciones biocompatibles para implantes médicos, asegurando relevancia continuada en múltiples dominios tecnológicos.

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