| Elemento | |
|---|---|
76OsOsmio190.2332
8 18 32 14 2 |
|
| Propiedades básicas | |
|---|---|
| Número atómico | 76 |
| Peso atómico | 190.233 amu |
| Familia de elementos | Los metales de transición |
| Período | 6 |
| Grupo | 2 |
| Bloquear | s-block |
| año de descubrimiento | 1803 |
| Distribución de isótopos |
|---|
187Os 1.6% 188Os 13.3% 189Os 16.1% 190Os 26.4% 192Os 41.0% |
187Os (1.63%) 188Os (13.52%) 189Os (16.36%) 190Os (26.83%) 192Os (41.67%) |
| Propiedades físicas | |
|---|---|
| Densidad | 22.61 g/cm3 (STP) |
H (H) 8.988E-5 Meitnerio (Mt) 28 | |
| Fusión | 3027 °C |
Helio (He) -272.2 Carbón (C) 3675 | |
| Ebullición | 5027 °C |
Helio (He) -268.9 Tungsteno (W) 5927 | |
| Propiedades químicas | |
|---|---|
| Estados de oxidación (menos común) | +4 (-4, -2, -1, 0, +1, +2, +3, +5, +6, +7, +8) |
| Potencial de primera ionización | 8.706 eV |
Cesio (Cs) 3.894 Helio (He) 24.587 | |
| Afinidad electrónica | 1.078 eV |
Nobelio (No) -2.33 Cl (Cl) 3.612725 | |
| Electronegatividad | 2.2 |
Cesio (Cs) 0.79 F (F) 3.98 | |
| radio atómico | |
|---|---|
| Radio covalente | 1.29 Å |
H (H) 0.32 Francio (Fr) 2.6 | |
| Radio metálico | 1.35 Å |
Berilio (Be) 1.12 Cesio (Cs) 2.65 | |
| Compuestos | ||
|---|---|---|
| Fórmula | Nombre | Estado de oxidación |
| OsCl2 | Cloruro de osmio(II) | +2 |
| OsBr3 | Bromuro de osmio (III) | +3 |
| OsCl3 | Cloruro de osmio(III) | +3 |
| Na2OsCl6 | Hexaclorosmato de sodio | +4 |
| OsBr4 | Tetrabromuro de osmio | +4 |
| OsCl4 | Cloruro de osmio(IV) | +4 |
| OsCl5 | Cloruro de osmio(V) | +5 |
| OsF5 | Pentafluoruro de osmio | +5 |
| OsF6 | Hexafluoruro de osmio | +6 |
| OsF7 | Heptafluoruro de osmio | +7 |
| OsO4 | Tetroxido de osmio | +8 |
| OsF8 | Octafluoruro de osmio | +8 |
| Propiedades electrónicas | |
|---|---|
| Electrones por capa | 2, 8, 18, 32, 14, 2 |
| Configuración electrónica | [Xe] 4f14 |
|
Modelo atómico de Bohr
| |
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Diagrama de caja orbital
| |
| electrones de valencia | 8 |
| Estructura de puntos de Lewis |
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| Visualización orbital | |
|---|---|
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| Electrones | - |
Osmio (Os): Elemento de la Tabla Periódica
Resumen
El osmio (Os), número atómico 76, representa uno de los metales del grupo del platino con características excepcionales de densidad. Este metal de transición posee la mayor densidad de cualquier elemento estable, con 22,59 g/cm³, haciéndolo aproximadamente el doble de denso que el plomo. El osmio muestra una versatilidad química notable, presentando estados de oxidación entre -4 y +8, siendo el estado +8 uno de los más altos registrados para cualquier elemento. El osmio ocurre naturalmente en trazas en minerales de platino y forma aleaciones industriales significativas con propiedades extremas de durabilidad. Los compuestos de osmio, especialmente el tetraóxido de osmio, desempeñan roles críticos en síntesis orgánica y aplicaciones de microscopía electrónica. A pesar de su baja abundancia de 50 partes por billón en la corteza terrestre, el osmio mantiene relevancia tecnológica en aplicaciones especializadas de alto rendimiento que requieren dureza y resistencia química excepcionales.
Introducción
El osmio ocupa la posición 76 en la tabla periódica, clasificado dentro de los metales de transición del bloque d y específicamente perteneciente al grupo de metales del platino. Su configuración electrónica [Xe] 4f¹⁴ 5d⁶ 6s² lo sitúa en la tercera fila de los elementos del bloque d, mostrando comportamiento característico de metales de transición con estados de oxidación variables y formación de complejos de coordinación. El descubrimiento del elemento en 1803 por parte de Smithson Tennant y William Hyde Wollaston surgió de investigaciones sistemáticas sobre residuos de minerales de platino, identificando al osmio junto con el iridio como componentes del residuo negro insoluble tras la disolución del platino en agua regia. El nombre del osmio proviene de la palabra griega "osme" que significa olor, en referencia al característico aroma de los vapores de tetraóxido de osmio producidos durante reacciones químicas. El elemento demuestra importancia fundamental para comprender relaciones de densidad extremas entre elementos estables y proporciona aplicaciones únicas en instrumentación precisa y procesos catalíticos especializados.
Propiedades Físicas y Estructura Atómica
Parámetros Atómicos Fundamentales
La estructura atómica del osmio se centra en la disposición nuclear de 76 protones con isótopos naturales que contienen entre 110 y 116 neutrones. La configuración electrónica [Xe] 4f¹⁴ 5d⁶ 6s² indica que seis electrones en el orbital 5d y dos en el orbital 6s están disponibles para enlaces químicos. El radio atómico mide 135 pm en su forma metálica, mientras que los radios iónicos varían significativamente según el estado de oxidación y entorno de coordinación, desde 52,5 pm para Os⁸⁺ hasta 88 pm para Os²⁺ en coordinación octaédrica. La carga nuclear efectiva experimentada por los electrones de valencia alcanza aproximadamente 4,9, contribuyendo a las elevadas energías de ionización y a la densa nube electrónica del elemento. El osmio exhibe propiedades características del bloque d, incluyendo múltiples estados de oxidación, formación de compuestos coloreados y capacidades significativas de química de coordinación a través de la participación de orbitales d en los enlaces.
Características Físicas Macroscópicas
El osmio cristaliza en una estructura hexagonal compacta con parámetros de red a = 273,4 pm y c = 431,7 pm, produciendo un lustre metálico azul grisáceo distintivo. El elemento mantiene su posición como el elemento estable más denso con una densidad de 22,587 g/cm³ a 20°C, superando ligeramente la densidad del iridio de 22,562 g/cm³. Esta densidad excepcional resulta de un empaquetamiento atómico eficiente combinado con una masa atómica elevada. El osmio presenta un punto de fusión de 3306°C y un punto de ebullición de 5285°C, ocupando el cuarto lugar entre todos los elementos tras el carbono, tungsteno y renio. El calor de fusión alcanza 57,85 kJ/mol, mientras que el calor de vaporización mide 738 kJ/mol. El elemento muestra una compresibilidad extremadamente baja con un módulo de volumen entre 395-462 GPa, rivalizando con la resistencia a la deformación del diamante. A pesar de su dureza de aproximadamente 4 GPa, el osmio permanece frágil y difícil de mecanizar en su forma pura, limitando aplicaciones prácticas del metal puro.
Propiedades Químicas y Reactividad
Estructura Electrónica y Comportamiento de Enlace
El comportamiento químico del osmio surge de su configuración electrónica d⁶, lo que permite una amplia variación de estados de oxidación desde -4 hasta +8. Los estados de oxidación más termodinámicamente estables incluyen +2, +3, +4 y +8, siendo el estado +8 uno de los más altos alcanzados por cualquier elemento. Los estados de oxidación bajos se estabilizan mediante ligandos σ-donantes como aminas y ligandos π-aceptores incluyendo heterociclos nitrogenados. Los estados de oxidación altos requieren ligandos σ- y π-donantes fuertes como los iones óxido (O²⁻) y nitruro (N³⁻) para su estabilización. La configuración d⁶ en el estado de oxidación +2 suele adoptar configuraciones de bajo espín en campos cristalinos fuertes, produciendo complejos octaédricos cinéticamente inertes. El osmio forma compuestos de coordinación extensos con números de coordinación típicamente entre 4 y 8, mostrando preferencia por geometría octaédrica en muchos complejos. La formación de enlaces implica una participación significativa de orbitales d, produciendo compuestos coloreados característicos y permitiendo diversas disposiciones estereoquímicas.
Propiedades Electroquímicas y Termodinámicas
El osmio exhibe valores de electronegatividad de 2,2 en la escala de Pauling, indicando una capacidad moderada de atracción electrónica comparable a otros metales del grupo del platino. Las energías sucesivas de ionización muestran el patrón característico de los elementos del bloque d: la primera energía de ionización alcanza 840 kJ/mol, con ionizaciones posteriores requiriendo energías progresivamente más altas debido al aumento de la carga nuclear efectiva. Los potenciales de reducción estándar varían significativamente según el estado de oxidación y entorno químico, con el par Os⁸⁺/Os⁶⁺ mostrando valores positivos altos que reflejan la estabilidad de estados de oxidación inferiores. Los datos de afinidad electrónica indican una tendencia mínima para captura de electrones, consistente con su carácter metálico. La estabilidad termodinámica de los compuestos de osmio depende críticamente del estado de oxidación y entorno de ligandos, requiriendo estados de oxidación altos un control cuidadoso de condiciones de reacción para prevenir descomposición. El elemento demuestra una resistencia notable al ataque ácido, permaneciendo inafectado por la mayoría de ácidos comunes incluyendo el clorhídrico y el sulfúrico, aunque reacciona con ácido nítrico concentrado caliente formando tetraóxido de osmio.
Compuestos Químicos y Formación de Complejos
Compuestos Binarios y Ternarios
El osmio forma compuestos binarios extensos en múltiples estados de oxidación, siendo los óxidos la clase más significativa. El tetraóxido de osmio (OsO₄) representa el compuesto de osmio más importante, mostrando volatilidad excepcional y un olor distintivo similar al cloro. Este compuesto exhibe geometría molecular tetraédrica con longitudes de enlace Os-O de aproximadamente 173 pm y estabilidad térmica excepcional hasta 400°C. El dióxido de osmio (OsO₂) representa el estado de oxidación +4 con estructura cristalina tipo rutilo y volatilidad significativamente menor que el tetraóxido. Los compuestos halógenos incluyen el hexafluoruro de osmio (OsF₆) mostrando geometría octaédrica, mientras que haluros inferiores como el tetracloruro de osmio (OsCl₄) y el tribromuro de osmio (OsBr₃) muestran estabilidad decreciente con aumento del tamaño del halógeno. Los compuestos ternarios abarcan osmatos como el osmato de potasio (K₂[OsO₄(OH)₂]), formado mediante reacción del tetraóxido de osmio con soluciones alcalinas, exhibiendo coordinación octaédrica alrededor del centro de osmio.
Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos
La química de coordinación del osmio demuestra una diversidad excepcional mediante la formación de complejos con diversos átomos donantes incluyendo nitrógeno, fósforo, azufre y carbono. Las geometrías de coordinación típicas incluyen arreglos octaédricos en complejos de seis coordinaciones, aunque especies planocuadradas de cuatro coordinaciones ocurren con ligandos de campo fuerte. Complejos notables incluyen los complejos de hexaammina de osmio [Os(NH₃)₆]²⁺ y [Os(NH₃)₆]³⁺ que exhiben configuraciones d⁶ y d⁵ de bajo espín respectivamente. La química organometálica abarca compuestos de carbonilo en forma de clústeres significativos, particularmente el triosmio dodecacarbonilo (Os₃(CO)₁₂) con arreglo triangular de metal y ligandos carbonilo puente y terminales. Los complejos tipo piano-stool incluyen compuestos de osmio con anillos aromáticos coordinados en modo η⁶, mostrando estabilidad térmica notable y química de sustitución diversa. Los complejos de ciclopentadienilo exhiben analogías extensas con la química del rutenio manteniendo patrones de reactividad distintos atribuidos al mayor solapamiento orbital metal-ligando en la tercera serie de transición.
Ocurrencia Natural y Análisis Isotópico
Distribución Geoquímica y Abundancia
El osmio ocupa una de las posiciones entre los elementos estables más raros de la Tierra con una abundancia promedio en la corteza de 50 partes por billón en masa, reflejando su carácter calcófilo y tendencia a concentrarse en fases sulfúricas durante procesos magmáticos. El elemento muestra una correlación fuerte con otros metales del grupo del platino en depósitos de sulfuros magmáticos, particularmente asociados a intrusiones máficas y ultramáficas. Las concentraciones primarias de osmio ocurren en intrusiones estratificadas como el complejo de Bushveld en Sudáfrica, los depósitos de Norilsk-Talnakh en Rusia y la cuenca de Sudbury en Canadá, donde el osmio se asocia con la pentlandita y otros minerales sulfúricos. Las concentraciones secundarias se desarrollan en depósitos aluviales derivados de la erosión de fuentes primarias, notablemente en la región del Chocó en Colombia y las montañas Urales en Rusia. Su comportamiento geoquímico durante la meteorización muestra movilidad mínima debido a su carácter noble, conduciendo a enriquecimiento residual en depósitos aluviales. La abundancia cósmica alcanza aproximadamente 675 partes por mil millones en masa, indicando producción nucleosintética mediante reacciones del proceso s en estrellas de la rama gigante asintótica.
Propiedades Nucleares y Composición Isotópica
El osmio natural comprende siete isótopos con números de masa 184, 186, 187, 188, 189, 190 y 192, cinco de los cuales exhiben estabilidad nuclear bajo condiciones terrestres. El ¹⁹²Os representa el isótopo más abundante con 40,78% de abundancia natural, seguido por ¹⁸⁸Os con 13,24% y ¹⁸⁹Os con 16,15%. El ¹⁸⁶Os sufre decaimiento alfa con una vida media extraordinariamente larga de 2,0 × 10¹⁵ años, aproximadamente 140 000 veces la edad del universo, haciéndolo prácticamente estable para la mayoría de propósitos. El ¹⁸⁴Os también muestra decaimiento alfa con vida media de 5,6 × 10¹³ años. Las propiedades magnéticas nucleares incluyen al ¹⁸⁷Os con espín nuclear I = 1/2 y momento magnético μ = +0,0646 magnetones nucleares, aunque su baja abundancia natural de 1,96% complica aplicaciones de espectroscopía RMN. El ¹⁸⁹Os exhibe I = 3/2 con momento magnético μ = +0,659 magnetones nucleares. Los isótopos artificiales abarcan números de masa 160-203, con el ¹⁹⁴Os representando el isótopo radiactivo más estable con vida media de 6 años mediante decaimiento por captura electrónica.
Producción Industrial y Aplicaciones Tecnológicas
Métodos de Extracción y Purificación
La recuperación industrial del osmio ocurre exclusivamente como subproducto durante la extracción de metales del grupo del platino desde minerales de cobre y níquel. La separación primaria comienza con la recolección de lodos anódicos durante operaciones de electrorefinación, donde el osmio se concentra junto con otros metales nobles. El procesamiento inicial implica fusión con peróxido de sodio a temperaturas superiores a 500°C, convirtiendo el osmio metálico a especies osmato solubles en agua. La disolución subsiguiente en agua regia separa el osmio de metales base dejando los metales del grupo del platino como residuo insoluble. La separación del osmio respecto al iridio y el rutenio utiliza oxidación selectiva a tetraóxido de osmio bajo condiciones atmosféricas controladas, explotando la tendencia única del osmio a formar óxidos volátiles. Técnicas de destilación recuperan el tetraóxido de osmio a temperaturas cercanas a 130°C, alcanzando eficiencias de separación superiores al 95%. La reducción final emplea tratamiento con hidrógeno del hexacloroosmiato (IV) de amonio a 300-400°C, produciendo polvo de osmio metálico con purezas típicamente superiores al 99,9%. Las estimaciones de producción global anual oscilan entre varias centenas y pocos miles de kilogramos, reflejando demanda limitada y aplicaciones especializadas.
Aplicaciones Tecnológicas y Perspectivas Futuras
Las aplicaciones del osmio se centran en requisitos especializados de alto rendimiento explotando su densidad, dureza y resistencia química excepcionales. El uso más voluminoso corresponde a puntas de plumas estilográficas, donde aleaciones de osmio-iridio proporcionan resistencia al desgaste y calidad de escritura superiores a las alternativas de acero. Los materiales para contactos eléctricos utilizan aleaciones de osmio en instrumentos de precisión que requieren resistencia de contacto mínima y vida operativa prolongada bajo condiciones exigentes. Aplicaciones históricas incluyeron puntas de estilófonos durante la transición de discos a 78 rpm a LP, donde el osmio proporcionaba durabilidad intermedia entre opciones de acero y diamante. La instrumentación científica emplea el tetraóxido de osmio como fijador primario en microscopía electrónica, entrecruzando membranas lipídicas mientras proporciona contraste de densidad electrónica esencial para imágenes biológicas. La síntesis orgánica utiliza el tetraóxido de osmio y osmatos derivados en reacciones de dihidroxilación estereoselectiva, particularmente en producción de intermediarios farmacéuticos. Aplicaciones emergentes investigan el potencial del osmio en sistemas de almacenamiento de hidrógeno, explotando su capacidad para absorber átomos de hidrógeno en sitios de red cristalina, aunque consideraciones económicas limitan actualmente su implementación práctica. Perspectivas futuras incluyen aplicaciones especializadas en recubrimientos para espectroscopía UV espacial, a pesar de desafíos de oxidación en entornos de oxígeno atómico.
Desarrollo Histórico y Descubrimiento
El descubrimiento del osmio emergió de investigaciones sistemáticas sobre residuos del procesamiento de minerales de platino realizadas por los químicos británicos Smithson Tennant y William Hyde Wollaston durante 1803-1804. Su investigación abordó la presencia persistente de residuos negros insolubles tras la disolución del platino en agua regia, inicialmente atribuidos a contaminación por grafito por Joseph Louis Proust. Químicos franceses como Victor Collet-Descotils, Antoine François de Fourcroy y Louis Nicolas Vauquelin observaron residuos similares pero carecieron de material suficiente para análisis completo. El enfoque metódico de Tennant implicó tratamiento de cantidades mayores de residuos con soluciones alternadas de álcali y ácido, aisló finalmente compuestos volátiles con olores distintivos. La caracterización química reveló dos elementos desconocidos previamente: el osmio, nombrado por su olor característico similar al cloro y al ajo, y el iridio, designado por sus soluciones de sal con colores arcoíris. El anuncio de Tennant a la Sociedad Real el 21 de junio de 1804 estableció el descubrimiento de ambos elementos y proporcionó descripciones iniciales de sus propiedades químicas. Las aplicaciones industriales iniciales se centraron en el uso del osmio por Carl Bosch como catalizador en el proceso Haber para síntesis de amoníaco alrededor de 1906, aunque catalizadores a base de hierro pronto reemplazaron al osmio por razones económicas. El nombre de la empresa Osram, establecida en 1906, conmemora los elementos osmio y tungsteno (volframio) utilizados en el desarrollo de filamentos para bombillas incandescentes, reflejando el breve pero significativo rol del osmio en el avance de la tecnología de iluminación.
Conclusión
El osmio mantiene una posición única en la tabla periódica como el elemento estable más denso, demostrando versatilidad química excepcional a través de su amplio rango de estados de oxidación. Sus aplicaciones especializadas en instrumentación precisa, microscopía electrónica y síntesis orgánica subrayan su relevancia tecnológica continua a pesar de su abundancia natural limitada. La combinación notable de densidad extrema, resistencia química y propiedades catalíticas posiciona al osmio para posibles expansiones en aplicaciones de materiales avanzados, particularmente en entornos que requieren rendimiento excepcional bajo condiciones exigentes. Las direcciones futuras de investigación probablemente abarquen métodos mejorados de recuperación desde corrientes de procesamiento minero existentes y el desarrollo de materiales basados en osmio para recubrimientos y aplicaciones catalíticas especializadas en tecnologías emergentes.

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