| Elemento | |
|---|---|
69TmTulio168.9342122
8 18 31 8 2 |
|
| Propiedades básicas | |
|---|---|
| Número atómico | 69 |
| Peso atómico | 168.934212 amu |
| Familia de elementos | N/A |
| Período | 6 |
| Grupo | 2 |
| Bloquear | s-block |
| año de descubrimiento | 1879 |
| Distribución de isótopos |
|---|
169Tm 100% |
| Propiedades físicas | |
|---|---|
| Densidad | 9.321 g/cm3 (STP) |
H (H) 8.988E-5 Meitnerio (Mt) 28 | |
| Fusión | 1545 °C |
Helio (He) -272.2 Carbón (C) 3675 | |
| Ebullición | 1727 °C |
Helio (He) -268.9 Tungsteno (W) 5927 | |
| Propiedades químicas | |
|---|---|
| Estados de oxidación (menos común) | +3 (0, +1, +2) |
| Potencial de primera ionización | 6.184 eV |
Cesio (Cs) 3.894 Helio (He) 24.587 | |
| Afinidad electrónica | 1.029 eV |
Nobelio (No) -2.33 Cl (Cl) 3.612725 | |
| Electronegatividad | 1.25 |
Cesio (Cs) 0.79 F (F) 3.98 | |
| radio atómico | |
|---|---|
| Radio covalente | 1.64 Å |
H (H) 0.32 Francio (Fr) 2.6 | |
| Radio metálico | 1.76 Å |
Berilio (Be) 1.12 Cesio (Cs) 2.65 | |
| Compuestos | ||
|---|---|---|
| Fórmula | Nombre | Estado de oxidación |
| TmBr2 | Dibromuro de tulio | +2 |
| TmCl2 | Cloruro de tulio (II) | +2 |
| TmF2 | Fluoruro de tulio (II) | +2 |
| Tm(NO3)3 | Nitrato de tulio (III) | +3 |
| Tm(OH)3 | Hidróxido de tulio (III) | +3 |
| Tm2O3 | Óxido de tulio (III) | +3 |
| Tm2Se3 | Seleniuro de tulio | +3 |
| TmBr3 | Bromuro de tulio (III) | +3 |
| TmCl3 | Cloruro de tulio (III) | +3 |
| TmF3 | Fluoruro de tulio (III) | +3 |
| TmI3 | Yoduro de tulio (III) | +3 |
| TmP | Fosfuro de tulio | +3 |
| Propiedades electrónicas | |
|---|---|
| Electrones por capa | 2, 8, 18, 31, 8, 2 |
| Configuración electrónica | [Xe] 4f13 |
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Modelo atómico de Bohr
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Diagrama de caja orbital
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| electrones de valencia | 15 |
| Estructura de puntos de Lewis |
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| Visualización orbital | |
|---|---|
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| Electrones | - |
Tulio (Tm): Elemento de la Tabla Periódica
Resumen
El tulio es un elemento químico con número atómico 69 y símbolo Tm, representando al decimotercer miembro de la serie de los lantánidos. Este metal gris plateado exhibe propiedades características de los elementos de tierras raras, incluyendo un estado de oxidación predominante de +3 y la formación de complejos de coordinación con nueve moléculas de agua en solución acuosa. A pesar de ser el segundo lantánido menos abundante en la corteza terrestre después del prometio, el tulio encuentra aplicaciones especializadas como dopante en láseres de estado sólido y como fuente de radiación en dispositivos portátiles de rayos X. El elemento demuestra un comportamiento químico típico de los lantánidos, manteniendo suficiente estabilidad y maleabilidad para aplicaciones industriales. Su descubrimiento en 1879 por Per Teodor Cleve marcó un hito importante en la química de tierras raras, aunque muestras puras no se lograron hasta principios del siglo XX.
Introducción
El tulio ocupa la posición 69 en la tabla periódica, situado dentro de la serie de los lantánidos entre el erbio y el iterbio. El elemento demuestra propiedades características de la configuración electrónica 4f que define el comportamiento químico y físico de los metales de tierras raras. La estructura electrónica del tulio, [Xe] 4f13 6s2, lo sitúa entre los lantánidos tardíos donde el llenado progresivo del orbital 4f se acerca a su completitud. Esta configuración contribuye a las propiedades espectroscópicas únicas y patrones magnéticos observados en toda la serie de los lantánidos.
El elemento exhibe efectos pronunciados de contracción de los lantánidos, resultado del escaso apantallamiento de los electrones 4f que provoca una reducción sucesiva en los radios atómicos e iónicos a lo largo de la serie. La posición del tulio cerca del final de la serie de los lantánidos intensifica estos efectos de contracción, influyendo en su química de coordinación y propiedades en estado sólido. Sus aplicaciones industriales son limitadas debido a su escasez y altos costos de extracción, aunque usos especializados en tecnología láser y diagnóstico médico demuestran su relevancia tecnológica.
Propiedades Físicas y Estructura Atómica
Parámetros Atómicos Fundamentales
El tulio posee un número atómico de 69 con un peso atómico estándar de 168,934219 ± 0,000005 u. La configuración electrónica del elemento sigue el patrón esperado para los lantánidos: [Xe] 4f13 6s2. Esta configuración coloca trece electrones en el subnivel 4f, uno menos que la configuración completa 4f14 observada en el iterbio. El subnivel 4f parcialmente lleno contribuye significativamente a las propiedades magnéticas y espectroscópicas del tulio.
La carga nuclear efectiva experimentada por los electrones más externos aumenta considerablemente a lo largo de la serie de los lantánidos debido al escaso apantallamiento proporcionado por los electrones 4f. Este fenómeno provoca una reducción progresiva en los radios atómicos e iónicos, conocida como contracción de los lantánidos. El radio iónico del tulio en el estado de oxidación +3 mide aproximadamente 1,02 Å en coordinación octaédrica, demostrando los efectos acumulativos de la contracción de los lantánidos comparado con miembros anteriores de la serie.
Características Físicas Macroscópicas
El tulio puro exhibe un brillo metálico gris plateado que gradualmente se empaña al exponerse al oxígeno atmosférico. El metal muestra considerable maleabilidad y ductilidad, con una dureza en la escala de Mohs entre 2 y 3, permitiendo cortarlo con un cuchillo bajo condiciones ambientales. Estas propiedades mecánicas reflejan el enlace metálico característico de los elementos de la serie de los lantánidos.
El tulio cristaliza en una estructura hexagonal compacta bajo condiciones estándar, aunque presenta polimorfismo con una fase tetragonal α-Tm y la fase hexagonal β-Tm más estable termodinámicamente. La estructura hexagonal representa la disposición preferida por la mayoría de los metales de la serie de los lantánidos y refleja el tamaño y propiedades electrónicas específicas del catión Tm3+. Mediciones termodinámicas precisas indican temperaturas de fusión y ebullición consistentes con un enlace metálico de resistencia media dentro de la serie de los lantánidos.
Propiedades Químicas y Reactividad
Estructura Electrónica y Comportamiento de Enlace
El tulio demuestra un comportamiento químico característico de los lantánidos dominado por el estado de oxidación +3. Este estado surge por la pérdida de los dos electrones 6s y un electrón 4f, dejando una configuración estable 4f12 en el catión Tm3+. El estado +3 exhibe excepcional estabilidad en casi todos los ambientes químicos, siendo extremadamente raro observar otros estados de oxidación excepto bajo condiciones especializadas.
El elemento exhibe carácter electropositivo típico de los lantánidos, formando compuestos iónicos con elementos electronegativos. Las contribuciones covalentes permanecen mínimas en la mayoría de los compuestos de tulio, aunque cierto grado de covalencia aparece en complejos organometálicos y compuestos con aniones altamente polarizables. Los electrones 4f permanecen esencialmente no enlazantes debido a su distribución espacial contraída, contribuyendo principalmente a propiedades magnéticas y espectroscópicas en lugar de al enlace químico.
Propiedades Electroquímicas y Termodinámicas
El tulio demuestra un comportamiento fuertemente reductor, con un potencial electrodo estándar de aproximadamente -2,3 V para el par Tm3+/Tm. Este potencial negativo refleja la alta estabilidad termodinámica del estado de oxidación +3 y la tendencia del elemento a oxidarse en ambientes acuosos. El comportamiento electroquímico coincide con patrones observados en toda la serie de los lantánidos, donde potenciales más negativos acompañan la progresión de elementos de tierras raras ligeros a pesados.
Las energías sucesivas de ionización del tulio reflejan la estructura electrónica y efectos de carga nuclear efectiva característicos de la serie de los lantánidos. La primera energía de ionización mide aproximadamente 596 kJ/mol, requiriendo energías significativamente mayores para ionizaciones posteriores. La tercera energía de ionización muestra valores relativamente favorables debido a la estabilidad alcanzada al llegar a la configuración 4f12 en el Tm3+.
Compuestos Químicos y Formación de Complejos
Compuestos Binarios y Terciarios
El óxido de tulio, Tm2O3, representa el compuesto binario más termodinámicamente estable y exhibe la estructura de sesquióxido común a los óxidos de los lantánidos. El compuesto se forma fácilmente al calentar tulio metálico en oxígeno a temperaturas superiores a 150°C, según la reacción: 4Tm + 3O2 → 2Tm2O3. Este óxido verde pálido demuestra considerable estabilidad térmica y resistencia a la reducción bajo condiciones normales.
La serie de haluros muestra tendencias sistemáticas en estabilidad y propiedades. El trifluoruro de tulio, TmF3, exhibe la mayor energía reticular y estabilidad térmica entre los haluros, apareciendo como un sólido cristalino blanco. Los haluros más pesados - TmCl3, TmBr3 y TmI3 - muestran estabilidad decreciente y carácter covalente creciente, con colores que van del amarillo al amarillo pálido reflejando transiciones de transferencia de carga.
Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos
La química acuosa del tulio se centra en la formación de complejos [Tm(OH2)9]3+, donde nueve moléculas de agua rodean al catión Tm3+ en una geometría prismática trigonal tricapa. Este alto número de coordinación refleja el gran radio iónico de los cationes de lantánidos y su preferencia por maximizar interacciones electrostáticas con ligandos. La esfera de coordinación permanece altamente lábil, con velocidades rápidas de intercambio de agua típicas de complejos acuosos de lantánidos.
La química organometálica del tulio permanece relativamente subdesarrollada comparada con los metales de transición, principalmente debido al carácter iónico de los enlaces Tm-carbono y la limitada superposición orbital entre los electrones 4f contraídos y los orbitales de los ligandos. Los complejos ciclopentadienilo representan las derivaciones organometálicas más estables, aunque estos compuestos exhiben principalmente carácter iónico en lugar de interacciones covalentes reales entre metal y carbono.
Ocurrencia Natural y Análisis Isotópico
Distribución Geoquímica y Abundancia
El tulio ocupa el segundo lugar entre los lantánidos menos abundantes en la corteza terrestre, con una abundancia promedio de aproximadamente 0,5 mg/kg. Esta escasez solo supera a la del elemento radiactivo prometio en la serie de los lantánidos. El elemento ocurre principalmente asociado a otros elementos de tierras raras pesadas en minerales como la gadolinita, monacita, xenótimo y euxenita, aunque ningún mineral exhibe al tulio como componente principal de tierras raras.
Los procesos de fraccionamiento geoquímico favorecen la concentración del tulio en rocas ígneas con alto contenido de sílice, particularmente granitos y pegmatitas. Los sedimentos marinos contienen tulio en concentraciones de aproximadamente 250 partes por cuatrillón en agua de mar, reflejando su limitada solubilidad y tendencia a asociarse con material particulado. Las concentraciones en suelos típicamente varían entre 0,4 y 0,8 partes por millón, con variaciones dependientes de condiciones geológicas locales y procesos de meteorización.
Propiedades Nucleares y Composición Isotópica
El tulio natural consiste enteramente del isótopo estable 169Tm, convirtiéndolo en uno de los elementos mononuclídicos. Este isótopo posee 100 neutrones junto a los 69 protones que definen el elemento, resultando en una relación neutrónes-protónes de 1,45. El isótopo demuestra notable estabilidad nuclear, aunque cálculos teóricos sugieren posible decaimiento alfa hacia 165Ho con una vida media extraordinariamente larga excediendo 1024 años.
Los isótopos artificiales del tulio abarcan un rango de masa desde 144Tm hasta 183Tm, con la mayoría exhibiendo vidas medias cortas medidas en minutos u horas. El radioisótopo 170Tm, producido mediante activación neutrónica de 169Tm, posee particular relevancia tecnológica debido a su vida media de 128,6 días y sus favorables características de emisión gamma adecuadas para aplicaciones en radiografía industrial.
Producción Industrial y Aplicaciones Tecnológicas
Métodos de Extracción y Purificación
La producción comercial de tulio comienza con el procesamiento de concentrados de arena monacita, donde el tulio típicamente constituye aproximadamente el 0,007% del contenido total de tierras raras. La separación inicial implica digestión ácida seguida de ciclos de precipitación y disolución para concentrar la fracción de tierras raras pesadas. Las técnicas modernas emplean cromatografía de intercambio iónico y métodos de extracción con disolventes para alcanzar los altos niveles de pureza requeridos para aplicaciones tecnológicas.
El proceso de intercambio iónico utiliza las pequeñas diferencias en radios iónicos entre los lantánidos pesados para lograr separación mediante unión preferencial a grupos funcionales en resinas. Las técnicas de extracción con disolventes emplean compuestos organofosforados que demuestran comportamiento de complejación selectiva basado en los efectos de contracción de los lantánidos. Estos métodos han reducido significativamente los costos de producción desde su introducción comercial en la década de 1950, aunque el tulio permanece entre los elementos de tierras raras más costosos.
Aplicaciones Tecnológicas y Perspectivas Futuras
Las aplicaciones principales del tulio se centran en láseres de estado sólido. El granate de aluminio e itrio dopado con tulio (Tm:YAG) opera en longitudes de onda cercanas a 2010 nm, proporcionando emisión infrarroja cercana eficiente para sistemas láser médicos e industriales. El sistema Ho:Cr:Tm:YAG demuestra mayor eficiencia mediante mecanismos de transferencia de energía, operando a 2080 nm con aplicaciones en telemetría militar y cirugía médica.
Las aplicaciones radiológicas utilizan 170Tm como fuente de rayos X para pruebas industriales y diagnóstico médico. La vida media de 128,6 días del isótopo proporciona un tiempo operativo práctico mientras emite rayos X característicos con energías de 7,4, 51,354, 52,389, 59,4 y 84,253 keV. Estas líneas de emisión ofrecen excelentes características de penetración para aplicaciones de prueba no destructiva y requieren mínima protección contra radiación comparado con otras fuentes alternativas.
Desarrollo Histórico y Descubrimiento
Per Teodor Cleve logró el descubrimiento inicial del tulio en 1879 mediante investigación sistemática de impurezas en la erbia (Er2O3). Su enfoque analítico paralelaba la metodología empleada por Carl Gustaf Mosander en descubrimientos anteriores de tierras raras, involucrando examen espectroscópico de residuos de cristalización y eliminación sistemática de componentes conocidos. Cleve separó exitosamente dos óxidos previamente desconocidos de la concentración de erbio: holmia (óxido de holmio) y thulia (óxido de tulio).
La nomenclatura deriva de Thule, designación griega antigua para la región más septentrional habitada, típicamente asociada a Escandinavia o Islandia. La elección de Cleve reflejó tanto su nacionalidad sueca como el contexto geográfico del descubrimiento. El símbolo atómico original Tu fue posteriormente modificado a Tm para mantener consistencia con estándares modernos de nomenclatura química.
El aislamiento a niveles espectroscópicamente puros requirió varias décadas de avances metodológicos. Charles James logró el primer óxido de tulio sustancialmente puro en 1911 mediante cristalización fraccionada de sales de bromato, requiriendo aproximadamente 15,000 operaciones secuenciales de purificación. El tulio metálico permaneció inaccesible hasta 1936, cuando Wilhelm Klemm y Heinrich Bommer redujeron exitosamente óxido de tulio usando metal de calcio bajo condiciones atmosféricas controladas.
Conclusión
El tulio ejemplifica las propiedades características y desafíos asociados a los elementos lantánidos pesados. Su posición cercana al final de la serie 4f resulta en efectos pronunciados de contracción de los lantánidos y química acuosa de alto número de coordinación dominada por el estado de oxidación +3. A pesar de su significativa escasez y costos de extracción, el elemento mantiene relevancia tecnológica mediante aplicaciones especializadas en sistemas láser y dispositivos radiológicos. Las direcciones futuras de investigación probablemente se enfoquen en expandir aplicaciones en materiales luminiscentes y tecnologías energéticas, donde las únicas propiedades ópticas de los compuestos de tulio podrían ofrecer ventajas en aplicaciones fotónicas emergentes.

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