| Elemento | |
|---|---|
30ZnCinc65.40942
8 18 2 |
|
| Propiedades básicas | |
|---|---|
| Número atómico | 30 |
| Peso atómico | 65.4094 amu |
| Familia de elementos | Los metales de transición |
| Período | 4 |
| Grupo | 2 |
| Bloquear | s-block |
| año de descubrimiento | 1000 BC |
| Distribución de isótopos |
|---|
64Zn 48.6% 66Zn 27.9% 67Zn 4.1% 68Zn 18.8% |
64Zn (48.89%) 66Zn (28.07%) 67Zn (4.12%) 68Zn (18.91%) |
| Propiedades físicas | |
|---|---|
| Densidad | 7.134 g/cm3 (STP) |
H (H) 8.988E-5 Meitnerio (Mt) 28 | |
| Fusión | 419.73 °C |
Helio (He) -272.2 Carbón (C) 3675 | |
| Ebullición | 907 °C |
Helio (He) -268.9 Tungsteno (W) 5927 | |
| Propiedades químicas | |
|---|---|
| Estados de oxidación (menos común) | +2 (-2, 0, +1) |
| Potencial de primera ionización | 9.394 eV |
Cesio (Cs) 3.894 Helio (He) 24.587 | |
| Afinidad electrónica | -0.600 eV |
Nobelio (No) -2.33 Cl (Cl) 3.612725 | |
| Electronegatividad | 1.65 |
Cesio (Cs) 0.79 F (F) 3.98 | |
| radio atómico | |
|---|---|
| Radio covalente | 1.18 Å |
H (H) 0.32 Francio (Fr) 2.6 | |
| Van der Waals radio | 1.39 Å |
H (H) 1.2 Francio (Fr) 3.48 | |
| Radio metálico | 1.34 Å |
Berilio (Be) 1.12 Cesio (Cs) 2.65 | |
| Compuestos | ||
|---|---|---|
| Fórmula | Nombre | Estado de oxidación |
| ZnCl2 | Cloruro de zinc | +2 |
| ZnO | Óxido de zinc | +2 |
| ZnSO4 | Sulfato de cinc | +2 |
| Zn(OH)2 | Hidróxido de zinc | +2 |
| ZnS | Sulfuro de zinc | +2 |
| ZnCO3 | Carbonato de zinc | +2 |
| ZnI2 | Yoduro de zinc | +2 |
| ZnBr2 | Bromuro de zinc | +2 |
| ZnF2 | Fluoruro de zinc | +2 |
| ZnSe | Seleniuro de zinc | +2 |
| Zn(CN)2 | Cianuro de zinc | +2 |
| ZnTe | Telururo de zinc | +2 |
| Propiedades electrónicas | |
|---|---|
| Electrones por capa | 2, 8, 18, 2 |
| Configuración electrónica | [Ar] 3d10 |
|
Modelo atómico de Bohr
| |
|
Diagrama de caja orbital
| |
| electrones de valencia | 12 |
| Estructura de puntos de Lewis |
|
| Visualización orbital | |
|---|---|
|
| |
| Electrones | - |
| Reacciones |
|---|
| 2 Zn + O2 = 2 ZnO |
| Zn + S = ZnS |
Zinc (Zn): Elemento de la Tabla Periódica
Resumen
El zinc, con número atómico 30, es el vigésimo cuarto elemento más abundante en la corteza terrestre y representa un metal del bloque d crucial con propiedades únicas que lo distinguen de los metales de transición típicos. Con peso atómico estándar de 65,38 ± 0,02 u y configuración electrónica [Ar]3d¹⁰4s², el zinc exhibe predominantemente química en estado de oxidación +2 mientras mantiene roles esenciales tanto en aplicaciones industriales como en sistemas biológicos. El elemento presenta estructura cristalina hexagonal compacta, punto de fusión de 419,5°C (692,65 K) y característica apariencia metálica blanquecina con ligero tono azulado. La reactividad moderada del zinc, su extensa química de coordinación y sus propiedades pasivantes protectoras permiten su amplio uso en procesos de galvanización, producción de aleaciones y como cofactor en numerosos sistemas enzimáticos. Cinco isótopos estables ocurren naturalmente, siendo el ⁶⁴Zn el más abundante con 49,17%. Su importancia industrial abarca una producción global anual superior a 13 millones de toneladas, principalmente a partir del procesamiento de esfalerita, respaldando aplicaciones que van desde protección contra la corrosión hasta tecnología semiconductora.
Introducción
El zinc ocupa una posición distintiva dentro del Grupo 12 de la tabla periódica, actuando como miembro terminal de la primera serie de transición mientras exhibe propiedades que a menudo lo diferencian de los metales de transición clásicos. Ubicado entre el cobre y el galio, el subcapa 3d completamente llena del zinc confiere características electrónicas únicas que se manifiestan en su química predominantemente en estado de oxidación +2 y su comportamiento diamagnético. La importancia tecnológica del elemento se deriva de su utilización humana milenaria, comenzando con la producción de bronce en la Edad del Bronce y evolucionando hacia aplicaciones modernas que abarcan galvanización, aleaciones para fundición a presión y sistemas bioquímicos.
El desarrollo histórico de la química del zinc se remonta desde la metalurgia antigua del latón hasta las investigaciones alquímicas medievales, para luego avanzar hacia una caracterización científica sistemática iniciada en el siglo XVIII. La identificación del zinc metálico por Andreas Marggraf en 1746 sentó las bases para investigaciones posteriores sobre las propiedades fundamentales y el potencial industrial del elemento. La comprensión contemporánea abarca las funciones biológicas esenciales del zinc, descubiertas mediante la investigación de la anhidrasa carbónica en 1940, junto con aplicaciones sofisticadas en química de coordinación y ciencia de materiales.
Propiedades Físicas y Estructura Atómica
Parámetros Atómicos Fundamentales
El zinc exhibe número atómico 30, correspondiente a una carga nuclear de +30 y configuración electrónica en estado fundamental [Ar]3d¹⁰4s². La subcapa 3d completamente llena distingue al zinc de los metales de transición de primera fila precedentes, ya que ambos electrones 4s participan en enlaces químicos mientras que la estable configuración 3d¹⁰ permanece intacta en la mayoría de los entornos químicos. Al oxidarse al estado Zn²⁺ predominante, la pérdida de ambos electrones 4s produce la configuración similar a gas noble [Ar]3d¹⁰, contribuyendo a la estabilidad termodinámica del ion y su característica apariencia incolora.
Las mediciones del radio atómico indican 134 pm para el zinc metálico, mientras que el radio iónico de Zn²⁺ abarca 74 pm en entornos de coordinación octaédrica. Los cálculos de carga nuclear efectiva revelan aproximadamente 5,97 para los electrones 4s, reflejando un apantallamiento sustancial de las capas electrónicas internas. La posición del elemento tras la finalización de la serie 3d da lugar a notables efectos de contracción, influyendo tanto en las dimensiones atómicas como en el comportamiento químico en comparación con los congéneres más ligeros del Grupo 12.
Características Físicas Macroscópicas
El zinc cristaliza en estructura hexagonal compacta con distorsión distintiva respecto a la geometría ideal. La red cristalina exhibe distancias entre vecinos más cercanos de 265,9 pm dentro de los planos hexagonales, mientras que seis vecinos adicionales se encuentran a una distancia extendida de 290,6 pm, creando entornos de coordinación intermedios entre los arreglos compactos típicos. Las dimensiones de la celda unidad reflejan una relación a/c de 1,856, desviándose significativamente del valor ideal compacto de 1,633.
Las propiedades térmicas incluyen punto de fusión de 419,5°C (692,65 K), punto de ebullición de 907°C (1180 K) y calor de fusión de 7,32 kJ/mol. El calor de vaporización alcanza 123,6 kJ/mol, mientras que la capacidad calorífica específica mide 0,388 J/(g·K) en condiciones estándar. La densidad de 7,14 g/cm³ a 20°C sitúa al zinc como moderadamente denso entre los elementos metálicos. El elemento muestra un brillo característico blanquecino con ligero tono azulado y alta reflectividad en longitudes de onda visibles.
Las propiedades mecánicas varían significativamente con la temperatura. En condiciones ambientales, el zinc exhibe considerable fragilidad, limitando la deformación a temperatura ambiente. Sin embargo, el calentamiento al rango de 100-150°C induce maleabilidad, permitiendo operaciones de laminado y conformado. La fragilidad retorna por encima de 210°C, definiendo ventanas óptimas de temperatura para la fabricación de zinc. La conductividad eléctrica mide aproximadamente el 16,6% de la del cobre, clasificando al zinc como un conductor eléctrico aceptable.
Propiedades Químicas y Reactividad
Estructura Electrónica y Comportamiento de Enlace
El comportamiento químico del zinc refleja su posición al final de la primera serie de transición, con orbitales 3d llenos que proporcionan mínima participación en enlaces covalentes. El elemento exhibe predominantemente estado de oxidación +2 en prácticamente todos los compuestos conocidos, con la formación de Zn²⁺ implicando la pérdida de ambos electrones 4s mientras se mantiene la estable configuración 3d¹⁰. Ejemplos limitados de estado +1 ocurren en condiciones especializadas, típicamente requiriendo entornos de fase gaseosa o aislamiento matricial, mientras que los estados teóricos +3 permanecen predichos computacionalmente pero no observados experimentalmente.
Las características de enlace reflejan mayor carácter covalente comparado con compuestos iónicos típicos de metales del bloque s. Las interacciones zinc-ligando a menudo involucran superposición orbital significativa, particularmente en complejos con átomos donadores blandos siguiendo los principios ácido-base duro-blando. La ausencia de electrones d desapareados elimina los efectos de estabilización del campo cristalino, resultando en geometrías de coordinación determinadas principalmente por consideraciones estéricas y electrostáticas en lugar de preferencias electrónicas características de los metales de transición.
Los números de coordinación en compuestos de zinc abarcan típicamente de 4 a 6, predominando arreglos tetraédricos y octaédricos. Los complejos de cinco coordinaciones ocurren en entornos de ligandos especializados, mientras que números de coordinación más altos son poco comunes. La configuración electrónica d¹⁰ permite procesos de intercambio de ligandos fáciles y comportamiento de coordinación lábil en entornos de solución.
Propiedades Electroquímicas y Termodinámicas
Los valores de electronegatividad sitúan al zinc en 1,65 en la escala Pauling y 4,45 eV en la escala Mulliken, indicando carácter moderado de atracción de electrones en relación con elementos del grupo principal. La primera energía de ionización mide 906,4 kJ/mol, seguida por una segunda energía de ionización de 1733,3 kJ/mol, reflejando una diferencia energética sustancial entre la extracción del electrón 4s y la ionización subsiguiente desde la estable configuración 3d¹⁰.
El potencial de reducción estándar para el par Zn²⁺/Zn alcanza -0,7618 V frente al electrodo estándar de hidrógeno, posicionando al zinc como agente reductor moderadamente fuerte comparable al manganeso en la serie electroquímica. Este potencial negativo impulsa aplicaciones de protección galvánica, donde el zinc actúa como ánodo de sacrificio en sistemas de prevención de corrosión. Los valores de afinidad electrónica permanecen positivos, indicando formación desfavorable de aniones en condiciones normales.
La estabilidad termodinámica de los compuestos de zinc generalmente disminuye con el aumento del estado de oxidación, consistente con la preferencia por la química Zn²⁺. Las entalpías de formación para compuestos binarios comunes demuestran carácter fuertemente exotérmico: ZnO (-348,3 kJ/mol), ZnS (-206,0 kJ/mol) y ZnCl₂ (-415,1 kJ/mol), respaldando su amplia ocurrencia y utilidad industrial.
Compuestos Químicos y Formación de Complejos
Compuestos Binarios y Ternarios
El óxido de zinc (ZnO) representa el compuesto binario más significativo, exhibiendo estructura cristalina wurtzita en condiciones normales con coordinación tetraédrica tanto de iones zinc como óxido. El compuesto demuestra propiedades semiconductoras con una banda prohibida amplia de 3,37 eV, permitiendo aplicaciones en electrónica, fotocatálisis y protección ultravioleta. Su estabilidad térmica se extiende hasta 1975°C de temperatura de descomposición, mientras que su carácter anfótero permite disolución en medios ácidos y básicos.
El sulfuro de zinc ocurre en dos polimorfos principales: wurtzita (hexagonal) y esfalerita (cúbica), siendo esta última el mineral principal de zinc en menas. Ambas formas exhiben entornos de coordinación tetraédrica y demuestran comportamiento semiconductor con aplicaciones en fósforos y materiales luminiscentes. La estructura esfalerita sirve como prototipo para numerosos semiconductores binarios, incluyendo sulfuro de cadmio y telururo de mercurio.
Los compuestos haluros abarcan ZnF₂, ZnCl₂, ZnBr₂ y ZnI₂, con carácter covalente creciente al descender en la serie de halógenos. El cloruro de zinc exhibe solubilidad particularmente alta en disolventes polares y sirve como catalizador ácido de Lewis en síntesis orgánica. El compuesto forma hidratos estables y demuestra propiedades higroscópicas en condiciones ambientales.
Los compuestos ternarios incluyen diversos sulfatos, nitratos y carbonatos, siendo el sulfato de zinc heptahidratado (ZnSO₄·7H₂O) un material comercialmente importante en aplicaciones de galvanoplastia y agrícolas. El carbonato básico de zinc, Zn₅(OH)₆(CO₃)₂, se forma naturalmente como capa de pátina protectora en zinc metálico expuesto al dióxido de carbono y humedad atmosféricos.
Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos
Los complejos de coordinación de zinc abarcan geometrías y tipos de ligandos diversos, con preferencia por arreglos tetraédricos en especies de cuatro coordinaciones y configuraciones octaédricas en complejos de seis coordinaciones. Los ligandos comunes incluyen amoníaco, etilendiamina e iones haluro, formando complejos como [Zn(NH₃)₄]²⁺ y [ZnCl₄]²⁻. La ausencia de energía de estabilización del campo de ligandos resulta en geometrías de coordinación determinadas principalmente por factores estéricos y repulsiones ligando-ligando.
Los complejos de cinco coordinaciones exhiben geometrías bipiramidales trigonales o piramidales cuadradas dependiendo de las restricciones de los ligandos. Ejemplos notables incluyen complejos de porfirina de zinc, donde el marco metaloporfirínico impone coordinación basal planocuadrada con sitios de unión para ligandos axiales. Estos sistemas modelan centros biológicos de zinc y demuestran propiedades fotoquímicas y catalíticas únicas.
Los compuestos organozinc abarcan reactivos sintéticos significativos, particularmente especies dialquilzinc como dietilzinc (ZnEt₂) y dimetilzinc (ZnMe₂). Estos compuestos exhiben coordinación tetraédrica en centros de zinc y demuestran estabilidad térmica moderada con aplicaciones en síntesis organometálica y procesos de deposición química de vapor. Los enlaces carbono-zinc muestran polaridad moderada, permitiendo patrones de reactividad nucleofílica en transformaciones orgánicas.
Ocurrencia Natural y Análisis Isotópico
Distribución Geoquímica y Abundancia
El zinc ocurre con concentración de 75 ppm en la corteza continental terrestre, representando el vigésimo cuarto elemento más abundante. Su comportamiento geoquímico clasifica al zinc como elemento calcófilo, demostrando fuerte afinidad por el azufre y calcógenos pesados durante los procesos de formación mineral. Su ocurrencia principal involucra minerales sulfuros, particularmente esfalerita (ZnS), que contiene 60-62% de zinc en masa y constituye el mineral de mena dominante para extracción comercial.
Minerales adicionales de zinc incluyen smithsonita (ZnCO₃), hemimorfita (Zn₄Si₂O₇(OH)₂·H₂O) y willemita (Zn₂SiO₄), típicamente formados mediante meteorización y oxidación de depósitos sulfuros primarios. Los procesos hidrotermales concentran zinc mediante mecanismos de solubilidad dependientes de la temperatura, creando depósitos de mena económicamente viables en diversos entornos geológicos incluyendo cuencas sedimentarias, sistemas volcánicos y terrenos metamórficos.
Las concentraciones oceánicas de zinc promedian 2-5 μg/L en aguas superficiales, aumentando a 8-15 μg/L en entornos oceánicos profundos a través de procesos biológicos y circulación termohalina. El ciclo biogeoquímico marino involucra complejación con ligandos orgánicos, captación particulada y absorción biológica, influyendo en los patrones globales de distribución de zinc y su disponibilidad para ecosistemas marinos.
Propiedades Nucleares y Composición Isotópica
El zinc natural comprende cinco isótopos estables con patrones de abundancia distintos: ⁶⁴Zn (49,17%), ⁶⁶Zn (27,73%), ⁶⁸Zn (18,45%), ⁶⁷Zn (4,04%) y ⁷⁰Zn (0,61%). La distribución de masas refleja patrones de estabilidad nuclear, con isótopos de masa par predominando debido a efectos de energía de apareamiento y consideraciones de estructura de capa nuclear.
Las propiedades magnéticas nucleares varían entre isótopos: ⁶⁷Zn exhibe espín nuclear I = 5/2 con momento magnético μ = 0,8755 magnetones nucleares, permitiendo aplicaciones en espectroscopía de resonancia magnética nuclear. Otros isótopos estables poseen espín nuclear cero, limitando su utilidad para estudios de RMN pero simplificando la interpretación espectroscópica en compuestos que contienen zinc.
El radioisótopo ⁶⁵Zn demuestra semiperíodo de 243,66 días, convirtiéndolo en el isótopo artificial menos radiactivo y permitiendo aplicaciones en estudios trazadores biológicos y control de calidad industrial. Su modo de desintegración beta-positiva con energía máxima de 0,325 MeV proporciona características de detección adecuadas para aplicaciones médicas e investigativas. Isótopos adicionales de vida corta abarcan el rango de masa 60-83, con estabilidad decreciente en los extremos de masa.
Producción Industrial y Aplicaciones Tecnológicas
Metodologías de Extracción y Purificación
La producción comercial de zinc utiliza predominantemente rutas de procesamiento pirometalúrgico e hidrometalúrgico, con la selección dependiendo de la composición de la mena, factores económicos y consideraciones ambientales. Los métodos pirometalúrgicos implican reducción a alta temperatura de óxido de zinc usando carbono o monóxido de carbono, seguida de condensación del vapor de zinc a aproximadamente 1100°C. El Proceso Imperial de Fundición representa una técnica pirometalúrgica ampliamente empleada, permitiendo recuperación simultánea de zinc y plomo a partir de concentrados sulfuros mixtos.
La extracción hidrometalúrgica abarca lixiviación con ácido sulfúrico de concentrados de zinc, produciendo soluciones de sulfato de zinc sometidas a procesos de purificación y electrodeposición. La purificación de la solución elimina impurezas incluyendo hierro, cobre y cadmio mediante precipitación selectiva y reacciones de cementación. La electrodeposición emplea cátodos de aluminio y ánodos de plomo para depositar metal de zinc de alta pureza, logrando purezas superiores al 99,99% en operaciones comerciales.
La producción mundial de zinc aproxima 13 millones de toneladas anuales, con regiones productoras principales incluyendo China (aproximadamente 45% de la producción mundial), Perú, Australia y Kazajistán. Las mejoras en eficiencia de procesamiento se centran en reducción energética, minimización del impacto ambiental y recuperación de subproductos valiosos incluyendo ácido sulfúrico, cadmio y metales preciosos contenidos en concentrados de zinc.
Aplicaciones Tecnológicas y Perspectivas Futuras
La galvanización representa el sector de aplicación más grande, consumiendo aproximadamente 50% de la producción mundial de zinc para protección contra corrosión de estructuras y componentes de acero. La galvanización por inmersión en caliente crea recubrimientos de zinc unidos metalúrgicamente con espesor típicamente entre 45-150 μm, proporcionando protección sacrificial mediante mecanismos electroquímicos. El recubrimiento de zinc se oxida preferentemente al acero subyacente, formando una pátina protectora de carbonato de zinc que inhibe progresión adicional de corrosión.
La producción de latón utiliza aproximadamente 17% del consumo de zinc, creando aleaciones cobre-zinc con composiciones que varían de 5-45% de contenido de zinc. Concentraciones más altas de zinc producen materiales con mayor resistencia, ductilidad y resistencia a la corrosión adecuados para hardware marino, instrumentos musicales y aplicaciones decorativas. Las aleaciones para fundición a presión, particularmente composiciones Zamak que contienen adiciones de aluminio y magnesio, permiten fabricación de precisión de componentes automotrices, carcasas electrónicas y productos de consumo.
Aplicaciones emergentes abarcan baterías zinc-aire para sistemas de almacenamiento de energía, nanoestructuras de óxido de zinc para electrónica y fotocatálisis, y semiconductores basados en zinc para dispositivos optoelectrónicos. Las aplicaciones biomédicas incluyen superficies antimicrobianas que contienen zinc e implantes de zinc biodegradables para aplicaciones ortopédicas y cardiovasculares. El papel biológico esencial del zinc como cofactor enzimático impulsa investigación continua en mecanismos de homeostasis del zinc y aplicaciones terapéuticas para trastornos por deficiencia de zinc.
Desarrollo Histórico y Descubrimiento
Evidencia arqueológica demuestra utilización de zinc abarcando más de cuatro milenios, comenzando con producción de latón en Anatolia alrededor del 1000 a.C. mediante procesos de fundición de menas cobre-zinc. Civilizaciones antiguas incluyendo romanos, griegos y chinos desarrollaron técnicas de fabricación de latón sin aislar metal de zinc puro, refiriéndose al material como auricalco, oricalco o términos similares que denotan aleaciones doradas de cobre.
La metalurgia sistemática del zinc emergió en la India medieval durante el siglo XII, donde procesos de destilación permitieron producción de metal de zinc a partir de menas que contienen zinc. Las minas Zawar en Rajasthan desarrollaron técnicas sofisticadas de retorta para condensación de vapor de zinc, logrando escalas de producción que abastecieron mercados regionales en todo el subcontinente indio. Metalurgistas chinos desarrollaron independientemente métodos similares de producción de zinc durante el período de la Dinastía Ming.
El reconocimiento europeo del zinc como elemento metálico distinto ocurrió mediante investigaciones de Andreas Marggraf en 1746, donde experimentos controlados demostraron extracción de zinc a partir de menas calamina usando técnicas de reducción. Investigaciones posteriores por químicos incluyendo William Champion, Johann Pott y Carl Scheele establecieron comprensión fundamental de la química del zinc y métodos de producción industrial. El nombre del elemento deriva posiblemente del alemán "zinke" que significa diente-like o puntiagudo, refiriéndose a formaciones cristalinas de zinc, o del persa "seng" que significa piedra.
Los desarrollos del siglo XX abarcaron el descubrimiento de la significancia biológica del zinc mediante investigación de anhidrasa carbónica, reconocimiento de enfermedades por deficiencia de zinc y desarrollo de tecnologías de producción de zinc de alta pureza. La investigación contemporánea se centra en nanotecnología del zinc, sistemas avanzados de aleaciones y procesos de extracción sostenibles que abordan consideraciones ambientales y de eficiencia energética en metalurgia del zinc.
Conclusión
El zinc demuestra versatilidad excepcional entre elementos metálicos, conectando aplicaciones metalúrgicas tradicionales con sistemas tecnológicos avanzados y funciones biológicas esenciales. La posición única del elemento como miembro terminal de la primera serie de transición, combinada con su configuración electrónica de subcapa d llena, confiere propiedades químicas distintivas que permiten su amplia utilización en diversos sectores industriales. Desde la producción antigua de latón hasta aplicaciones contemporáneas semiconductoras, el zinc continúa demostrando relevancia tecnológica que abarca milenios de civilización humana.
Las direcciones futuras de investigación abarcan tecnologías de extracción sostenibles, materiales avanzados basados en zinc para almacenamiento y conversión de energía, y comprensión más profunda de los roles biológicos del zinc en salud y enfermedad. La abundancia del elemento, su toxicidad relativamente baja y su infraestructura industrial establecida posicionan al zinc como material crucial para abordar desafíos contemporáneos en energía renovable, protección ambiental y aplicaciones biomédicas, asegurando significancia científica y tecnológica continua para generaciones venideras.

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