| Elemento | |
|---|---|
82PbPlomo207.212
8 18 32 18 4 |
|
| Propiedades básicas | |
|---|---|
| Número atómico | 82 |
| Peso atómico | 207.21 amu |
| Familia de elementos | Otros metales |
| Período | 6 |
| Grupo | 14 |
| Bloquear | p-block |
| año de descubrimiento | 7000 BC |
| Distribución de isótopos |
|---|
206Pb 24.1% 207Pb 22.1% 208Pb 54.4% |
206Pb (23.96%) 207Pb (21.97%) 208Pb (54.08%) |
| Propiedades físicas | |
|---|---|
| Densidad | 11.342 g/cm3 (STP) |
H (H) 8.988E-5 Meitnerio (Mt) 28 | |
| Fusión | 327.6 °C |
Helio (He) -272.2 Carbón (C) 3675 | |
| Ebullición | 1740 °C |
Helio (He) -268.9 Tungsteno (W) 5927 | |
| Propiedades químicas | |
|---|---|
| Estados de oxidación (menos común) | +2, +4 (-4, -2, -1, 0, +1, +3) |
| Potencial de primera ionización | 7.416 eV |
Cesio (Cs) 3.894 Helio (He) 24.587 | |
| Afinidad electrónica | 0.357 eV |
Nobelio (No) -2.33 Cl (Cl) 3.612725 | |
| Electronegatividad | 2.33 |
Cesio (Cs) 0.79 F (F) 3.98 | |
| radio atómico | |
|---|---|
| Radio covalente | 1.44 Å |
H (H) 0.32 Francio (Fr) 2.6 | |
| Van der Waals radio | 2.02 Å |
H (H) 1.2 Francio (Fr) 3.48 | |
| Compuestos | ||
|---|---|---|
| Fórmula | Nombre | Estado de oxidación |
| Pb(NO3)2 | Nitrato de plomo (II) | +2 |
| PbSO4 | Sulfato de plomo (II) | +2 |
| PbO | Óxido de plomo (II) | +2 |
| PbCl2 | Cloruro de plomo (II) | +2 |
| PbI2 | Yoduro de plomo (II) | +2 |
| PbS | Sulfuro de plomo (II) | +2 |
| Pb3O4 | Óxido de plomo (II, IV) | +2,+4 |
| PbO2 | Óxido de plomo (IV) | +4 |
| Pb(C2H3O2)4 | Acetato de plomo (IV) | +4 |
| PbCl4 | Cloruro de plomo (IV) | +4 |
| PbF4 | Tetrafluoruro de plomo | +4 |
| PbH4 | Plumbane | +4 |
| Propiedades electrónicas | |
|---|---|
| Electrones por capa | 2, 8, 18, 32, 18, 4 |
| Configuración electrónica | [Xe] 4f14 |
|
Modelo atómico de Bohr
| |
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Diagrama de caja orbital
| |
| electrones de valencia | 4 |
| Estructura de puntos de Lewis |
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| Visualización orbital | |
|---|---|
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| |
| Electrones | - |
Plomo (Pb): Elemento de la Tabla Periódica
Resumen
El plomo (símbolo atómico Pb, número atómico 82) constituye un metal pesado post-transición caracterizado por su excepcional maleabilidad, alta densidad (11,34 g/cm³) y química distintivamente inerte derivada de efectos relativistas. El elemento exhibe estructura cristalina cúbica centrada en las caras y manifiesta principalmente estados de oxidación +2 debido al efecto del par inerte de los electrones 6s. El plomo demuestra comportamiento superconductor por debajo de 7,19 K y sirve como producto terminal de tres series principales de decaimiento radiactivo natural. Con un peso atómico estándar de 207,2 ± 1,1 u, el plomo ocupa un lugar entre los elementos pesados más abundantes en la corteza terrestre con una concentración de 14 ppm. Sus aplicaciones industriales incluyen baterías de plomo-ácido, blindaje contra radiación y aleaciones especializadas, aunque regulaciones ambientales han restringido muchos usos tradicionales debido a su neurotoxicidad demostrada.
Introducción
El plomo ocupa la posición 82 en la tabla periódica, representando el elemento estable más pesado y terminando el grupo 14 de los metales post-transición. Su comportamiento químico refleja efectos relativistas significativos que estabilizan el par de electrones 6s², alterando fundamentalmente sus características de enlace en comparación con elementos más ligeros. Este fenómeno, denominado efecto del par inerte, predomina en la química del plomo y distingue su comportamiento del carbono, silicio, germanio y estaño. Su estructura nuclear comprende cuatro isótopos estables que sirven como puntos finales en las series de decaimiento del uranio-torio, otorgándole importancia radioquímica única. Evidencia arqueológica muestra su uso continuo por la humanidad durante más de 9.000 años, desde cuentas metálicas antiguas en Anatolia hasta sofisticados sistemas de plomería romanos que establecieron la base etimológica para el término moderno "plomería". La comprensión contemporánea de su perfil toxicológico ha requerido marcos regulatorios integrales que rijan la exposición ambiental y aplicaciones industriales.
Propiedades Físicas y Estructura Atómica
Parámetros Atómicos Fundamentales
El plomo exhibe configuración electrónica [Xe]4f¹⁴5d¹⁰6s²6p², colocando dos electrones en el orbital 6p externo más allá del nivel 6s lleno. La carga nuclear efectiva experimentada por los electrones de valencia alcanza aproximadamente 4,7, atenuada sustancialmente por efectos de apantallamiento interno. El radio atómico mide 175 pm para átomos neutros de plomo, mientras que los radios iónicos abarcan 119 pm para Pb²⁺ y 84 pm para Pb⁴⁺. La contracción notable observada en Pb⁴⁺ refleja la eliminación de todos los electrones de valencia y mayor atracción nuclear. La estabilización relativista del orbital 6s crea una brecha energética de aproximadamente 2,7 eV entre los niveles 6s y 6p, significativamente superior a las separaciones análogas en elementos más ligeros del grupo 14. Esta contracción relativista influye en la reactividad química y explica la preferencia del plomo por estados de oxidación más bajos.
Características Físicas Macroscópicas
El plomo demuestra color gris metálico con lustre azulado-blanco cuando superficies frescas contactan humedad atmosférica. Adopta estructura cristalina cúbica centrada en las caras (grupo espacial Fm3m) con parámetro de red a = 495,1 pm en condiciones estándar. Su densidad alcanza 11,34 g/cm³ a 20°C, situándolo entre los metales comunes más densos. Sus propiedades térmicas incluyen punto de fusión de 327,5°C, punto de ebullición de 1.749°C, calor de fusión de 4,77 kJ/mol y calor de vaporización de 179,4 kJ/mol. La capacidad calorífica específica es de 0,129 J/(g·K) a temperatura ambiente. Propiedades mecánicas revelan suavidad excepcional con dureza Mohs de 1,5, permitiendo deformación por presión de uñas. La resistencia a la tracción varía entre 12-17 MPa con módulo volumétrico de 45,8 GPa, reflejando alta compresibilidad. La resistividad eléctrica mide 192 nΩ·m a 20°C, mientras que la conductividad térmica alcanza 35,3 W/(m·K). El plomo exhibe comportamiento superconductor por debajo de la temperatura crítica de 7,19 K, representando la temperatura de transición más alta entre superconductores tipo-I.
Propiedades Químicas y Reactividad
Estructura Electrónica y Comportamiento de Enlace
La reactividad química del plomo gira en torno al efecto del par inerte, donde los electrones 6s muestran reticencia a participar en enlaces químicos debido a su estabilización relativista. Este fenómeno favorece estados de oxidación +2 sobre los +4 observados en análogos más ligeros del grupo 14. Los potenciales de reducción estándar muestran Pb²⁺/Pb = -0,13 V y PbO₂/Pb²⁺ = +1,46 V, indicando estabilidad termodinámica de compuestos de plomo divalente. La formación de enlaces involucra predominantemente electrones del orbital p, generando interacciones covalentes con carácter iónico significativo. Los enlaces plomo-oxígeno típicamente miden 210-240 pm dependiendo del entorno de coordinación y estado de oxidación. El elemento forma complejos de coordinación estables con números que varían de 2 a 10, aunque predomina la geometría octaédrica con coordinación 6. Los valores de electronegatividad alcanzan 1,87 (escala Pauling) para Pb²⁺ y 2,33 para Pb⁴⁺, reflejando mayor densidad de carga positiva en estados de oxidación superiores.
Propiedades Electroquímicas y Termodinámicas
El plomo demuestra comportamiento anfotérico, disolviéndose en medios ácidos y básicos mediante mecanismos distintos. En condiciones ácidas, forma cationes Pb²⁺, mientras que en ambientes alcalinos genera aniones plumbito Pb(OH)₃⁻ o especies plumbato PbO₃²⁻. Las energías de ionización sucesivas miden 715,6 kJ/mol (primera) y 1.450,5 kJ/mol (segunda), con valores dramáticamente superiores para las ionizaciones tercera y cuarta (3.081,5 kJ/mol y 4.083 kJ/mol respectivamente). La afinidad electrónica alcanza 35,1 kJ/mol, indicando tendencia moderada para captura de electrones. El elemento exhibe pasivación al exponerse a la atmósfera, formando capas protectoras de óxido y carbonato en la superficie que inhiben corrosión adicional. Los potenciales electroquímicos estándar para distintos pares de plomo abarcan desde -0,36 V (PbSO₄/Pb) hasta +1,69 V (PbO₂/PbO), cubriendo amplias aplicaciones electroquímicas en tecnologías de baterías.
Compuestos Químicos y Formación de Complejos
Compuestos Binarios y Ternarios
El plomo forma extensos compuestos binarios en múltiples sistemas químicos. Los óxidos principales incluyen óxido de plomo(II) (PbO) existente en las formas polimórficas amarillas litharge y massicot, y óxido de plomo(IV) (PbO₂) que muestra coloración marrón-negra y propiedades oxidantes significativas. Los compuestos de valencia mixta como el minio (Pb₃O₄) contienen centros Pb²⁺ y Pb⁴⁺ en proporción estequiométrica 2:1. La química de haluros abarca los cuatro haluros estándar: PbF₂ incoloro, PbCl₂ blanco, PbI₂ amarillo brillante y PbBr₂ naranja-rojizo. El sulfuro de plomo (PbS) constituye el mineral principal galena, adoptando estructura cristalina tipo sal con estabilidad térmica excepcional. La química de carbonatos produce cerusita blanca (PbCO₃) mediante procesos de meteorización atmosférica. Compuestos ternarios incluyen minerales sulfato anglesita (PbSO₄), series de pirocloro de fosfato Pb₅(PO₄)₃X (X = Cl, Br, F) y arseniatos complejos como mimetita Pb₅(AsO₄)₃Cl. Fases industriales ternarias incluyen cerámicas de titanato de plomo y circonato (PbZr₁₋ₓTiₓO₃) con propiedades piezoeléctricas.
Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos
La química de coordinación del plomo abarca diversos ligandos y geometrías reflejando el par solitario 6s² esteroquímicamente activo. Los números de coordinación comunes varían de 3 a 10, con arreglos octaédricos predominantes en sistemas acuosos. Ligandos quelantes como el ácido etilendiaminotetraacético (EDTA) forman complejos termodinámicamente estables utilizados en tratamientos de intoxicación por plomo. Complejos de éteres coronas muestran selectividad para iones Pb²⁺ en aplicaciones analíticas. La química organoplomo históricamente se centró en el tetraetilo de plomo Pb(C₂H₅)₄, utilizado como aditivo antidetonante en gasolina hasta que preocupaciones ambientales determinaron su eliminación en 2000. Las energías de enlace carbono-plomo promedian 130-150 kJ/mol, notablemente más débiles que en compuestos análogos de estaño debido a desestabilización relativista. Investigaciones contemporáneas sobre organoplomo se enfocan en estudios académicos más que en aplicaciones comerciales. Compuestos en cluster como los aniones Zintl [Pb₆]⁴⁻ demuestran estructuras metálicas desnudas estabilizadas por deslocalización electrónica en fases intermetálicas polares.
Ocurrencia Natural y Análisis Isotópico
Distribución Geoquímica y Abundancia
El plomo ocupa el lugar 36 en abundancia crustal con 14 ppm, clasificándose como elemento traza moderadamente abundante. Su comportamiento geoquímico lo caracteriza como un calcófilo con fuerte afinidad por minerales sulfurados. Su ocurrencia principal involucra menas sulfuro, particularmente galena (PbS), que frecuentemente contiene plata, cobre, zinc y otros metales traza como impurezas substitucionales. Los minerales secundarios se forman mediante meteorización oxidativa de sulfuros primarios, generando anglesita (PbSO₄), cerusita (PbCO₃) y fosfatos del grupo pirocloro. Los depósitos hidrotermales constituyen las concentraciones principales de plomo, asociados a procesos de mineralización de temperatura intermedia a alta. Acumulaciones sedimentarias de plomo ocurren en secuencias evaporíticas y depósitos de metales básicos hospedados en sedimentos. La distribución antropogénica contemporánea supera significativamente las concentraciones naturales debido a minería histórica, fundición y actividades de combustión de combustibles fósiles. Las concentraciones oceánicas promedian 0,03 μg/L, mientras que aguas superficiales continentales típicamente contienen 0,1-10 μg/L dependiendo de influencias geológicas y antropogénicas.
Propiedades Nucleares y Composición Isotópica
El plomo comprende cuatro isótopos estables: ²⁰⁴Pb (1,4% de abundancia), ²⁰⁶Pb (24,1%), ²⁰⁷Pb (22,1%) y ²⁰⁸Pb (52,4%). El isótopo ²⁰⁴Pb representa plomo primordial formado durante nucleosíntesis estelar, mientras que ²⁰⁶Pb, ²⁰⁷Pb y ²⁰⁸Pb constituyen productos radiogénicos de las series de decaimiento del uranio-238, uranio-235 y torio-232 respectivamente. El plomo-208 contiene 126 neutrones, correspondiendo a un número mágico nuclear que confiere estabilidad extraordinaria como el nuclido estable más pesado. La energía de enlace nuclear por nucleón alcanza 7,87 MeV para ²⁰⁸Pb, reflejando estabilidad nuclear óptima. Isótopos radiactivos abarcan números másicos de 178-220, con el plomo-205 mostrando mayor estabilidad entre isótopos artificiales (vida media ~17 millones de años). Las secciones eficaces de captura de neutrones miden 0,17 barnes para ²⁰⁴Pb y 0,03 barnes para ²⁰⁸Pb, indicando baja probabilidad de interacciones con neutrones térmicos. El isótopo activo para resonancia magnética nuclear ²⁰⁷Pb exhibe espín nuclear I = 1/2 y momento magnético -0,59 magnetones nucleares, permitiendo investigaciones estructurales mediante espectroscopía NMR.
Producción Industrial y Aplicaciones Tecnológicas
Métodos de Extracción y Purificación
La producción primaria de plomo utiliza reducción pirometalúrgica de concentrados sulfuro mediante tostación y fundición. La tostación inicial convierte la galena en óxido de plomo y dióxido de azufre a temperaturas de 500-600°C según la reacción: PbS + O₂ → PbO + SO₂. La reducción posterior emplea agentes reductores carbonosos en hornos de cuba a 900-1.000°C: PbO + C → Pb + CO. Procesos alternativos de fundición directa utilizan ambientes enriquecidos en oxígeno para tostar y reducir simultáneamente menas sulfuro en operaciones de una sola etapa. La producción secundaria de plomo representa aproximadamente el 60% del suministro global mediante reciclaje de baterías de plomo-ácido y otros materiales que contienen plomo. Técnicas de purificación incluyen refinación pirometalúrgica mediante oxidación selectiva de impurezas como cobre, estaño, arsénico y antimonio. La refinación electrolítica logra plomo de alta pureza (99,99%) mediante electrodeposición controlada desde electrolitos de fluorosilicato. La producción global anual supera los 10 millones de toneladas, con China, Australia y Estados Unidos como principales regiones productoras.
Aplicaciones Tecnológicas y Perspectivas Futuras
Las aplicaciones contemporáneas del plomo se centran principalmente en baterías de plomo-ácido, consumiendo aproximadamente el 85% de la producción global. Estos sistemas electroquímicos utilizan cátodos de dióxido de plomo, ánodos metálicos y electrolitos de ácido sulfúrico para generar potenciales de celda reversibles de 2,1 V mediante reacciones: Pb + PbO₂ + 2H₂SO₄ ⇌ 2PbSO₄ + 2H₂O. Las aplicaciones de blindaje radiológico explotan su alto número atómico y densidad para atenuar radiación gamma y rayos X en instalaciones médicas, nucleares e industriales. En construcción se emplea en materiales para techos, juntas de dilatación y sistemas de aislamiento acústico donde su durabilidad y maleabilidad ofrecen ventajas. Aleaciones especializadas incorporan plomo para aplicaciones fusibles, metal de imprenta y fabricación de municiones. Tecnologías emergentes investigan materiales perovskitas basados en plomo para aplicaciones fotovoltaicas, aunque preocupaciones de estabilidad y toxicidad limitan su viabilidad comercial. Perspectivas futuras enfatizan optimización de reciclaje, desarrollo de químicas alternativas para baterías y tecnologías de remediación ambiental para abordar contaminación histórica. Marcos regulatorios continúan restringiendo aplicaciones de plomo mientras promueven alternativas seguras en sectores industriales y de consumo.
Desarrollo Histórico y Descubrimiento
El plomo representa uno de los metales más antiguos conocidos por la humanidad, con evidencia arqueológica documentando su uso durante 9.000 años. Los artefactos más antiguos incluyen cuentas metálicas descubiertas en Çatalhöyük, Anatolia, datadas entre 7000-6500 a.C., sugiriendo su extracción inicial de menas de galena mediante técnicas rudimentarias de fundición. Civilizaciones egipcias antiguas emplearon plomo para plomadas de pesca, esmaltes cerámicos y aplicaciones cosméticas incluyendo el kohl para maquillaje ocular que contiene galena. Culturas mesopotámicas desarrollaron procesos de cupelación plomo-plata para refinación de metales preciosos desde 3000 a.C. Civilizaciones griega y romana establecieron metalurgia extensiva, con producción romana anual alcanzando 80.000 toneladas en períodos de máximo rendimiento. Innovaciones romanas incluyeron sistemas de plomería con tuberías de plomo, aplicaciones de soldadura y componentes arquitectónicos, estableciendo la conexión etimológica entre "plumbum" y "plomería". Alquimistas europeos medievales investigaron teorías de transmutación del plomo dentro de marcos químicos tempranos. Desarrollos de la Revolución Industrial incrementaron su producción mediante diseños mejorados de hornos y operaciones mineras mecanizadas. El conocimiento científico avanzó mediante investigaciones químicas sistemáticas durante los siglos XVIII y XIX, culminando en aplicaciones de la teoría atómica y reconocimiento toxicológico. La comprensión moderna integra mecánica cuántica relativista, química nuclear y ciencia ambiental para abordar su complejo comportamiento químico y sus interacciones biológicas.
Conclusión
El plomo ocupa una posición única como el elemento estable más pesado, demostrando comportamiento químico distintivo derivado de efectos electrónicos relativistas que fundamentalmente lo diferencian de elementos más ligeros del grupo 14. El efecto del par inerte rige su química predominante en estado de oxidación +2, mientras que sus propiedades nucleares establecen su rol como producto terminal de tres series principales de decaimiento radiactivo. Su relevancia industrial persiste principalmente a través de aplicaciones en baterías de plomo-ácido y usos especializados que requieren alta densidad o propiedades de blindaje radiológico. Sin embargo, su neurotoxicidad documentada ha impulsado restricciones regulatorias comprensivas sobre exposición ambiental y aplicaciones de consumo. Direcciones futuras de investigación abarcan tecnologías de reciclaje sostenible, estrategias de remediación ambiental e investigación de materiales basados en plomo para aplicaciones energéticas emergentes. La comprensión de su química multifacética requiere integración de principios de mecánica cuántica relativista, química de coordinación y ciencia ambiental que continúan evolucionando con capacidades teóricas y experimentales avanzadas.

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